Noticias

Gusi Bertomeu distinguida con el Premio Angelta Rodríguez en la UA.Reproducimos su discurso.

Gusi Bertomeu distinguida con el Premio Angelta Rodríguez en la UA.Reproducimos su discurso.

Mis palabras de agradecimiento, por ser una de las premiadas en la II Edición Premio Angelita Rodríguez, el acto se celebró el 1 de marzo en la sede de la UA de Alicante.

Quiero dar las gracias al Partido Socialista y especialmente a sus mujeres, deseo compartirlo con vosotras, con todas las socialistas que han dado otra dimensión al socialismo vinculandolo al feminismo, Ángeles, Trini, Rosa, Juana, Encarna, Consuelo y muchas más que están defendiendo el futuro. Quiero compartirlo con las que habéis trabajado para crear y consolidar este premio y con las que me acompañan esta noche, mujeres que desde los años 70 nos preguntamos si queríamos seguir viviendo como la sombra de un hombre, o queríamos desafiar al mundo y vivir la libertad en primera persona.

En esta sala hay mujeres que rompieron los moldes, que en su día a día en el anonimato de lo cotidiano, han construido modelos de independencia y de liderazgo femenino, modelos que hoy nos sirven a otras, y especialmente a las mujeres más jóvenes, porque entre todas, ya se han abierto caminos que parecían imposibles.

Me han presentado como docente, empresaria y feminista, es verdad soy las tres cosas, y las tres me han marcado un camino para estar en la vida. Mi currículum se alimenta de lo que he aprendido de otras, de las genealogías femeninas, de las mujeres de mi casa, de las compañeras, de las maestras, de las amigas.

Antes era profesora y conocía la importancia, el valor de las cosas, pero no el precio, es lo primero que tuve que aprender como empresaria, al mismo tiempo tuve que construirme, desde la izquierda, un código de valores empresariales. Iba a montar una empresa de nuevas tecnologías y quería seguir las enseñanzas de Marcela Lagarde, levantando una empresa basada en una nueva ética para nuevos liderazgos, un trato de compromiso y honestidad, rescatando el valor de la palabra dada, con un liderazgo basado en el trabajo en equipo, el respeto y la creatividad.

Desde niña luche por mi independencia, ayudada por mi madre Angustias y mi tía Pilar, reclamando mi espacio en el mundo, crecí empujada por el deseo de construir mi vida bañada de libertad y hacerla extensible a otras mujeres, luego supe que eso se llama feminismo. Y quiero defender el uso de esta palabra, el feminismo es una forma de interpretar la realidad basada en la defensa de los derechos de las mujeres, es la lucha por conseguir la igualdad entre hombres y mujeres, que son derechos humanos del 51% de la población. Por tanto, ante el miedo a usar la palabra feminista por un lado y el merecido desprestigio empresarial por otro, yo las reivindico: Si, soy feminista y soy empresaria, porque con mi trabajo honesto contribuyo a crear riqueza ética para todos, y a defender la vida y la libertad de las mujeres.

Han llegado tiempos difíciles para todo el mundo y especialmente para las mujeres que somos siempre las primeras víctimas de los recortes. Esta noche quiero defender lo conseguido, nadie nos lo ha regalado. Las mujeres lo hemos peleado en las calles, en las casas, en los trabajos, en las asociaciones, en los partidos, en los sindicatos, en las empresas, en todas partes hemos luchado hasta conseguir la igualdad ante la ley, y con ella la puesta en marcha de servicios y recursos que hicieran realidad esa igualdad.

Ahora nos dicen que no podemos pagarlo. Sabemos que es mentira, es una decisión ideológica, para volver a meternos en casa con menos derechos, pero con toda la carga del trabajo invisible que sostiene a nuestras familias.

Ahora más que nunca las mujeres necesitamos estar en la calle, ocupar espacios públicos, usar la voz y la palabra para detener la oleada conservadora que pretende acabar con los derechos adquiridos por las mujeres, nos quieren tuteladas por la Iglesia, sometidas al empobrecimiento por la falta de empleo y salarios más bajos por el mismo trabajo, desprovistas de libertad para decidir sobre nuestras vidas y nuestros cuerpos, quieren volver al engaño de unir sexualidad con maternidad.

Y para poder hacer frente a este ataque a nuestra libertad, necesitamos la complicidad de los hombres inteligentes que desean compartir su vida con iguales, no con subordinadas, y también necesitamos la coherencia de los partidos progresistas para gobernar mirando a su ciudadanía, sin dar la espalda a sus mujeres.

Esta noche os invito a la resistencia, a defender lo conseguido, a exigir igualdad, y respeto a nuestros derechos de ciudadanas. Como dice Amelia Valcárcel, “Nada nos han regalado y nada les debemos. Ya que hemos llegado a pisar la piel de la libertad, no nos vamos”

Aquí estamos, somos muchas, tenemos razón, tenemos derechos y los vamos a defender. Os invito a usar juntos nuestra voz y la palabra para responderles en las calles, en las casas, en los trabajos, y decirles: No, que así no.

Que el futuro de las mujeres no se hace con menos derechos y más cargas, sino al contrario, el futuro se construye con nuestro liderazgo, protagonizando los cambios y participando en igualdad, prescindir de las mujeres, es renunciar a la mitad del talento y de la riqueza. Los derechos de las mujeres son derechos humanos y queremos recordar que hacer políticas de igualdad es gobernar para todos, porque las cosas de las mujeres no son sólo de las mujeres, son de toda la sociedad.

 

 


Video

unete

Contacto